Introducción
“Y la tarde cae invadiendo la tierra”, como caen estos versos del poeta “una mañana, de fresco pan y guardada dulzura.”
De esta manera profunda y bellamente poética, voy juntando este jardín de palabras, cuyas rosas, desde el principio comienzan a embelesarme y a hacerme sentir sus espinas sentimentales.-
Amanecer en la lectura de este libro, dentro de un éxtasis existencial que nos plantea el autor, es como amanecer comprendiendo el movimiento de la vida, pendular y sísmico en cada interrogación o planteamiento, realidades del hombre en su devenir por el camino de la vida y por qué no… de la muerte.-
San Agustín supo decir “Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama”, y no me atrevo a preguntar lo que es obvio para conocer, no al poeta, sino al hombre, ése que piensa y siente, que sufre y goza por el sencillo motivo de saber amar. Está claro que su sensibilidad brota a flor de piel, cuando escribiendo a su padre dice:
”Aquí, se despide el hierro y no la espada
aquí la herida y no la llaga
aquí la letra y no el sonido
aquí la carne y no la sangre;
aquí me despido yo y no me despido,
aquí te vas tan lejos y cerca te quedas,
aquí me quedo solo, y me quedo contigo”
De esta manera absoluta y pasional, José Maria también le canta a su tierra americana, a la mujer amada, al prójimo; en un abanico que no se detiene ni un solo instante, abarca el pecho latiendo de un hombre que tiene la grandeza y el don de haber concebido al bardo, y lo grita con fuerza, para que cada lector la capte y lo disfrute.
Considero, en este breve espacio, que todo lo que pueda escribir de “Sombra tras sombra cae el hombre”,
Considero, en este breve espacio, que todo lo que pueda escribir de “Sombra tras sombra cae el hombre”,
es demasiado poco, porque el libro tiene mucho, tanto que después de una segunda lectura, el pensamiento se abre con cada verso, al ser trasportado por las realidades de las alegrías y penas que cada uno poseemos en nuestro alocado tránsito por la humanidad.-
Tener este poemario en mis manos, querido lector, es como tener una brasa en el corazón y atizarla con
suspiros de ternura para que siga ardiendo la pasión y el amor por la vida.-
Entremos en él, porque la puerta está abierta y la poesía plena, a buen resguardo.-
Walter Faila
Sociedad Argentina de Escritores
Santiago del Estero
Argentina


